Suena bastante inofensivo. Estás nervioso antes de una cita
importante y no quieres que la conversación se agote, entonces escribes
el nombre de la persona en un motor de búsqueda, a ver qué sale.
Un vistazo rápido de los antecedentes puede
servir. En 2004, el fugitivo estadounidense LaShawn Pettus-Brown pasó
una noche nada romántica con agentes del FBI después de que una mujer
con la que había quedado para una cita se topara con su nombre en
Google.
Pero jugar al detective privado también puede traer problemas. Lo que
uno aprende en las investigaciones en internet puede engañar a la mente
al generar la sensación de que conocemos a alguien más de lo real, lo
que puede conducirnos a una situación inusualmente peligrosa. Además,
puede que uno tenga que pasarse toda la cita esforzándose en no revelar
ningún dato de la investigación para no quedar como un ciberacosador.Leer mas....!


domingo, noviembre 07, 2010
ComunidadRD

Posted in: 








